¿Has sentido alguna vez que “os queréis” pero que “no os estáis comunicando”?
¿Te sorprende que tu pareja te diga que no se siente querida, cuando tú sientes que sí la quieres?
La comunicación de nuestros sentimientos y emociones es una parte fundamental de la relación de pareja, y muchas veces causa de distanciamientos y conflictos.
Entender cómo funcionan los lenguajes del amor puede ayudarnos a mejorar nuestra comunicación y a sentirnos más queridos por la persona amada.
Por eso te invito a que leas el siguiente artículo, en el que resumo una de las claves en las que baso mi terapia de pareja, LA COMUNICACIÓN.
Conceptos Importantes
Todos necesitamos AMOR y AFECTO.
Dar por hecho que nuestra pareja no necesita que le recuerden que la queremos, porque ya se supone, es un grave error. Hay que llenar un poco “la barrita del amor” todos los días, o lo que yo llamo “regar la planta”. Esta es la forma básica de mantener una relación viva y emocionalmente satisfactoria.
El amor cambia a lo largo de una relación.
Lo sé, estás pensando que esto es una obviedad, pero en verdad asumir que simplemente que “las cosas son así” o que “esto es lo normal” puede llevarnos a la autocomplacencia, la resignación y una decepción respecto al amor en sí mismo.
Que el amor cambie no significa que debamos conformarnos con una relación donde no nos sentimos amados y valorados. Ambos tenéis legítimo derecho a sentiros amados, admirados y respetados por vuestr@ compañer@.
Si sientes que últimamente no estáis regando adecuadamente vuestra “planta”, este post es para ti.
La fase inicial de enamoramiento tiene un fundamento químico y un sentido antropológico de supervivencia como especie, con la finalidad de la reproducción.
Está demostrado que estos cambios químicos cerebrales duran como mucho 2 años. Lo que resulta aún más interesante, es que, durante este período, nuestra capacidad de juicio se encuentra notablemente disminuida. ¿Quién no ha sentido esto en la adolescencia alguna vez? ¡Pobre del que no haya hecho alguna locura por amor!
Pero tarde o temprano, la vida se impone. Del enamoramiento pasamos a la vida real en pareja. Aquí son fundamentales conceptos como “el proyecto en común”, “el espacio individual y en pareja”, “la convivencia” o “la vida en familia”. De alguna forma, la pareja empieza a funcionar como una “empresa” donde no solo es importante “llevarse bien” sino “funcionar eficientemente”.
Pero ¿Y qué hay del amor?
Conceptos arraigados en nuestra sociedad como “los hijos son lo más importante» o “la familia es lo primero” pueden llevarnos a no cuidar lo suficiente nuestra relación de pareja, y llegar a un punto en que nos sintamos distanciados de esa persona, que, aun siendo la adecuada, sientes que ya no te aporta todo lo que te gustaría. Si alguna vez te has sentido así, sigue leyendo.
Para mejorar nuestra relación de pareja y lograr sentirnos amados, es fundamental aprender a comunicarnos desde el punto de vista amoroso y afectivo de una forma adecuada.
¿Sientes que os queréis pero que algo invisible os está impidiendo avanzar? ¿Qué algo no va bien?
¿No entendéis qué es lo que falla? Sigue leyendo y puede que este post os abra los ojos.
Los lenguajes del amor
Todos sabemos que hay muchas formas de comunicarse más allá de las palabras. De hecho, hay estudios que mencionan que solo el 20% de la comunicación es “verbal” mientras que el 80% del mensaje se percibe a través de la comunicación “no verbal”. ¿Impresionante verdad? Veamos ahora cómo funciona esta interesante maquinaria del lenguaje y la comunicación, especialmente en el ámbito afectivo.
Los cinco lenguajes del amor
-
Palabras de afirmación
Saber realizar y recibir cumplidos es un arte, y en esta sociedad de la falsa humildad está subestimado.
Por ejemplo, nuestra pareja se pone “ese vestido” que se ponía en nuestras primeras citas para salir a cenar y que tanto te gusta. En lugar de dar por sentado que “ella ya sabe que me gusta ese vestido” podemos (y debemos) aprovechar la situación para reafirmar su aspecto y nuestra atracción. Un simple: “Estás espectacular con ese vestido” sin duda ayudará a reducir la distancia entre ambos, y dispondrá nuestras para que el resto de la noche transcurra de forma agradable. Si además en ese momento decidimos darnos un beso para celebrar que nos queremos y que hemos decidido regalarnos “una cena sin hijos”, la conexión entre ambos habrá ganado muchos enteros.
IMPORTANTE: Sé honesto y no exagerad@ con las palabras de afirmación. Un cumplido muy forzado y el exceso de los mismos puede quitar poder a una herramienta tremendamente eficaz. Vuélvete un maestr@ en elegir el momento y las palabras adecuadas.
-
Tiempo de calidad en pareja
Fijémonos en estas dos palabras por separado.
El tiempo, la cantidad del mismo, es importante. No nos dejemos engañar por el clásico “más vale calidad que cantidad”. Hay parte de verdad en ese dicho, pero hay también una trampa mortal.
Imaginémonos un padre que solo puede dedicar una tarde de calidad al mes para compartir con sus hijos. Por muy bonita que sea esa tarde, esto no puede tapar el hecho de que esos niños están creciendo sin el suficiente contacto con su padre.
La palabra calidad es igual de importante. Por ejemplo, ver la tele no se considera un tiempo de calidad en pareja, porque en ese momento somos 3 los que estamos en esa habitación. En el peor de los casos podemos ser hasta 5, si cada uno permanece con su móvil cercano y lo ojea de vez en cuando (efecto multipantalla). Comparemos esto con salir a cenar en pareja, dejar a los hijos con los abuelos o la niñera, y anunciar a todos que papá y mamá van a salir a cenar porque necesitan pasar tiempo ellos dos solos para regar su plantita. Podemos incluso dejar un móvil en casa, y el otro ponerlo en modo vibración, solo para emergencias. Esto enseñará a nuestros hijos que la pareja es importante para que la familia permanezca psicológicamente saludable, a la vez que sentará sus primeros cimientos acerca de sus relaciones de pareja en el futuro. Les está diciendo:
- Tener espacio en pareja es fundamental.
- Los hijos son importantes, pero no lo “único importante.”
- Tener hijos no significa llevar una vida aburrida y renunciar al amor.
Pero volvamos con la pareja. En lugar de estar distraídos con una película o con el móvil, esas 2-3 horas que nos hemos concedido vamos a comprometernos a estar AQUÍ Y AHORA con el otro, a escucharle con verdadero interés, a darnos espacio y tiempo para poder mirarnos como hacíamos de novios.
¿Veis el poder enorme que tiene el tiempo de calidad como lenguaje del amor? Nos estamos dando mutuamente nuestro tiempo y nuestra atención plena. El amor está servido.
-
Los detalles
Aunque suene un poco manido, los “regalos” inesperados y sobre todo, aquellos en los que hemos implicado nuestro esfuerzo, son aquellos que realmente llegan al corazón. Aún recuerdo cuando mi hermano me regaló una cabaña en el bosque siendo niños. Ha sido uno de los mejores regalos que me han hecho nunca. Él sabía que me encantaba construir cabañas, daba igual con ladrillos, madera o chapa, y decidió crear mi propio refugio con un suelo de tierra y unas pocas ramas por encima, aprovechando una oquedad en el bosque. Era un refugio sencillo, pero para mí era el palacio más hermoso del mundo, pasé en él literalmente cientos de horas, y aquel gesto de mi hermano era un enorme TE QUIERO que jamás olvidaré.
Huye de los regalos de siempre, comprados a última hora, no personalizados, por muy caros que sean…el mensaje que reciba la otra persona puede ser justo el contrario: “Como no has sido capaz de dedicarme tiempo y esfuerzo en un regalo sencillo pero personalizado, estás intentando comprarme con dinero…”
Otro regalo muy agradable es un simple desayuno saludable servido en la cama un domingo por la mañana. Nadie puede resistirse a amar a esa persona que se ha levantado antes que nosotros un domingo para tratarnos como lo que somos, alguien merecedor del amor de mi pareja.
No desprecies el poder de los regalos, pero no equipares el valor del regalo con su valor monetario, el corazón habla otro lenguaje.
-
Actos de servicio
Este es uno de los lenguajes del amor más empleados, especialmente por los hombres, y sin embargo en muchas ocasiones erróneamente emitidos o interpretados.
Por ejemplo, si solo un miembro de la pareja trabaja de forma remunerada, mientras el otro realiza tareas del hogar, pensar que el trabajo remunerado es un acto de servicio superior al trabajo doméstico y que ello ya expresa AMOR Y GRATITUD, es como pensar que porque el sol sale todos los días va a hacer un día fabuloso…las nubes amenazan con enturbiar el paisaje emocional.
Por el contrario, si mi mujer lleva tiempo deseando pintar la habitación, y aprovechando un domingo que ella se va a visitar a su madre, la sorprendo al llegar a casa con su habitación recién pintada en su tono favorito, ese acto de servicio lleva impresas las palabras: TE QUIERO Y ME GUSTA HACER COSAS QUE TE HACEN FELIZ. ¿Ves la diferencia?
Pero no hace falta irse a casos tan extremos para comprender este lenguaje. Ayudar a recoger la cocina un día que “no me toca a mí” pero en el que veo a mi pareja especialmente cansada, es un excelente y oportuno acto de servicio. Convendría en ese momento que ambas partes reconocieran el valor del acto:
- Cuando mi pareja ve la cocina recogida, puedo añadir: “Cariño, he recogido la cocina porque te he visto cansada, y prefería recoger yo mientras acuestas a los niños para tener más tiempo para estar juntos antes de dormir”.
- Por otro lado, mi pareja puede acompañar el gesto de un simple beso y decir simplemente: “Eres el mejor marido del mundo”.
Simple, pero eficaz. Las cosas más sencillas esconden los mensajes más poderosos si nos ayudamos mutuamente a descodificar el lenguaje del amor.
-
El contacto físico
No debemos olvidar que somos mamíferos. El contacto en nuestros primeros días de vida da forma a nuestra seguridad en el mundo, el contacto piel con piel cimenta nuestra sensación de sentirnos merecedores de ser amados. Así pues. ¿Cómo vamos a obviar la importancia de tocarnos en pareja?
Desde el beso de buenos días, darse la mano al ir por la calle, un brazo que rodea la cintura, un abrazo sin prisa…hasta el intimísimo momento de tener relaciones sexuales (en toda su amplitud), liberan en nuestro cerebro poderosos neurotransmisores como Oxitocina, Dopamina y Serotonina, que nos hacen sentir amados, valiosos, pertenecientes a un grupo y en última instancia, felices. Si percibes que habéis perdido contacto físico, es hora de hablar y plantear pequeños gestos que nos reconduzcan por la senda de la comunicación física.
“Bien, toda esta teoría suena muy bien, pero siento que no me estás contando nada nuevo. Yo siento que nos queremos, y creo que sé lo que tendríamos que hacer para reencauzar la situación, pero últimamente hemos discutido mucho y todo esto que me cuentas me suena a telenovela en este momento. ¿Puedes aportarme algo más?”
Por supuesto.
Entiendo perfectamente como te sientes, y leyendo todo esto quizás te sientas juzgado de alguna manera, examinado, o que es demasiado difícil hacer todo esto todos los días. Al fin y al cabo: ¿No debería ser todo más sencillo?
Sin duda lo es, pero para ello, a veces es preciso contar con una tercera persona neutral y profesional (el terapeuta), para, un ambiente amable y constructivo, recrear situaciones y dar cabida a la expresión de los sentimientos que cada uno ha tenido en una determinada situación
En mi consulta descubriréis como resulta mucho más fácil practicar y entender los distintos lenguajes del amor en ese entorno de seguridad, confidencialidad y positividad.
Sentiréis que es posible recuperar aquella llama que tanto os llenaba en los tiempos felices.
Estáis a tiempo de recuperar el amor perdido.
Estás a tan solo a un click de comenzar el camino del cambio.
No hay motivo para esperar a mañana, eso es una trampa, y lo sabes.
AHORA es cuando sientes que deseas emprender ese camino que te acerque de nuevo a tu pareja.
Así que no lo dudes más y da el primer paso solicitando vuestra primera consulta aquí.
No te arrepentirás.